Nota de les directores

El pasado en el presente. Conocimos a la familia Bustos en 2011 y recorrimos varios años acercándonos a su historia, a su dolor y también a sus estrategias de supervivencia. Dalmiro, Elena, Javier y María Elena compartieron con nosotros experiencias de su vida durante la guerra y Fabián compartió los rastros de la guerra en su cuerpo y en sus escritos. Elegimos tres formas de contar esos testimonios, emocionar y transformar al espectador: el viaje a las islas Malvinas, las entrevistas y el teatro espontáneo.

El viaje a Malvinas fue ir a la búsqueda de Fabián a través de las imágenes de su libro y, a la vez, del viaje de Javier tras las huellas de su hermano: imágenes del presente que retratan el pasado de la guerra. Las entrevistas nos brindaron el testimonio de la familia en palabras, en primera persona. Finalmente, el teatro espontáneo abrió una caja de Pandora a través de los actores que representaron. Así conocimos la angustia de quienes contaban su dolor por primera vez y, al mismo tiempo, trataban de elaborarlo.

En la coincidencia de días, actividades y sentimientos encontramos una forma de hilvanar cada historia para abordar las heridas presentes en el cuerpo y el espíritu de los sobrevivientes. De ese modo, abrimos una instancia de reflexión sobre las distintas formas de hacer frente a lo traumático y cómo sobrellevar las cicatrices silenciosas que trabajan en el inconsciente colectivo.

La plasticidad del documental nos permitió articular la representación, el testimonio y la observación en una película sobre la guerra, en el marco de la dictadura más sangrienta de la historia argentina en el siglo XX. A casi cuarenta años de los hechos rescatamos las experiencias invisibles de aquellos que transitaron la guerra a la distancia. Encontramos las heridas que viven en la sociedad de manera silenciosa y dolorosa. Con esta historia queremos hablar de ese dolor y también proponer una posibilidad de reparación.